Las juntas para bridas se utilizan en instalaciones industriales donde es necesario asegurar la estanqueidad entre tramos de tubería, válvulas, bombas, depósitos, intercambiadores u otros equipos conectados mediante bridas.
Son habituales en redes de agua, aire comprimido, vapor, gases, calefacción, refrigeración, fluidos de proceso y circuitos auxiliares. En función del fluido, la presión y la temperatura de trabajo, pueden fabricarse en caucho, cartón comprimido, PTFE, grafito expandido u otros materiales técnicos.
En aplicaciones más exigentes, como industria química, petroquímica, energía, tratamiento de aguas o mantenimiento industrial, la selección correcta del material y del espesor de la junta es clave para evitar fugas, pérdidas de presión o deterioro prematuro del cierre.