Agua potable, tratamiento de aguas e instalaciones hidráulicas — El EPDM es uno de los materiales de referencia para la fabricación de juntas de brida, juntas planas y otras soluciones de estanqueidad destinadas a redes hidráulicas, estaciones depuradoras, plantas de tratamiento de aguas, sistemas de riego y conducciones industriales donde se requiere una elevada fiabilidad de sellado durante largos periodos de servicio. La disponibilidad de formulaciones específicas permite además fabricar juntas para instalaciones de agua potable y otras aplicaciones reguladas, utilizando compuestos con homologaciones como WRAS, ACS, KTW u otras certificaciones equivalentes según la normativa o el mercado de destino.
Cerramientos industriales y aplicaciones exteriores — La extraordinaria resistencia del EPDM frente a la radiación ultravioleta, el ozono y la intemperie ha favorecido su implantación en cerramientos industriales, carpintería metálica, fachadas, cubiertas, lucernarios, luminarias, envolventes técnicas y otros equipos instalados permanentemente en exteriores, donde se requiere una larga vida útil con un mantenimiento mínimo. También se utiliza ampliamente en sistemas de sellado para puertas, registros, armarios y otros elementos expuestos a las condiciones ambientales.
Electricidad, electrónica e infraestructuras — Las juntas de EPDM forman parte habitual de armarios eléctricos, cuadros de control, envolventes, equipos de telecomunicaciones y otras infraestructuras técnicas donde resulta fundamental impedir la entrada de agua, polvo y agentes ambientales, contribuyendo a proteger los componentes internos y aumentar la fiabilidad del conjunto. Su estabilidad frente al envejecimiento y su capacidad para mantener la estanqueidad durante largos periodos hacen que sea un material ampliamente utilizado en instalaciones eléctricas interiores y exteriores.
Aplicaciones con requisitos normativos específicos — La amplia variedad de formulaciones disponibles permite fabricar juntas de EPDM adaptadas a sectores con requisitos técnicos o normativos particulares, como la industria alimentaria, el transporte ferroviario, las instalaciones de agua potable o determinadas aplicaciones industriales especiales. Pueden emplearse compuestos con certificación FDA para contacto alimentario, homologaciones para agua potable como WRAS, ACS o KTW, formulaciones ignífugas conforme a EN 45545-2 para material ferroviario o compuestos reforzados con tejido para aplicaciones de mayor exigencia mecánica.